El estrecho de Ormuz permanece prácticamente cerrado.

En condiciones normales, es una de las arterias más vitales del mundo para el comercio relacionado con la energía, representando una parte significativa del suministro global de petróleo y gas, la base de gran parte de lo que el mundo produce, comercia y consume.
Aspectos clave
El aumento vertiginoso de los precios del petróleo y el gas puede incrementar el costo de vida, afectando los medios de subsistencia de las personas más vulnerables.

Se espera que el comercio y el crecimiento se desaceleren en 2026.
Las repercusiones financieras para los países en desarrollo incluyen la caída de los precios de las acciones, el debilitamiento de las monedas y el aumento del costo de la deuda externa.

Si persisten la escalada militar y las interrupciones, el sufrimiento irá mucho más allá de la región, traduciéndose en dificultades económicas generalizadas. En un momento de marcada fragilidad, la desescalada y el restablecimiento de la estabilidad son fundamentales.

Cuestiones para considerar
- Considere una combinación de políticas para estabilizar los niveles de precios ante el aumento de las presiones inflacionarias, en particular para las poblaciones vulnerables.
- Implemente medidas para contener la transmisión de riesgos sistémicos en los sectores de energía, comercio y finanzas.
- Facilite el acceso rápido a financiamiento externo para los países en desarrollo para importaciones esenciales y el servicio de la deuda, potencialmente mediante asistencia de emergencia, alivio de la deuda, acuerdos de canje de divisas entre bancos centrales y asistencia financiera regional.
- Fortalezca la capacidad de los bancos de desarrollo para otorgar préstamos de emergencia, mientras que los acreedores bilaterales podrían necesitar suspender el servicio de la deuda para brindar un alivio crucial a las naciones en desarrollo.
